Microbiota Íntima Equisalud 60 cap.
- Si acabas de terminar un ciclo de antibióticos y notas que la zona íntima no está como siempre.
- En la microbiota vaginal manda un grupo de bacterias, los lactobacilos, y son ellas las que mantienen el pH ácido de la zona.
- Si pasas el verano entre la piscina y la playa, con el bañador mojado puesto más horas de las que deberías.
- Si has entrado en la menopausia y notas la zona más seca y más sensible que antes.
- Lleva cinco cepas de lactobacilos con su nombre completo, dos de ellas de las que viven de verdad en esa microbiota, con arándano rojo americano, hibisco, gayuba y ajo.
34,95 €
Descripción
La microbiota de la zona íntima es uno de los pocos sitios del cuerpo donde interesa que manden unos pocos y no que haya de todo.
«Me he tomado los antibióticos de la muela y ahora tengo molestias en otro sitio.» Esa frase, con unas palabras o con otras, la han dicho en consulta muchísimas mujeres. Los antibióticos no eligen a quién se llevan por delante, y en el camino arrasan también con los lactobacilos de la flora vaginal, que son los que mantienen esa zona en el pH de siempre. Cuando esa población baja, la mujer lo nota.
Beneficios:
- En la microbiota de la zona íntima mandan los lactobacilos, y de ellos sale el ácido láctico que mantiene el pH entre 3,8 y 4,5.
- Las células de la pared vaginal guardan glucógeno, que es el almacén de azúcar del cuerpo, y los lactobacilos lo fermentan y lo convierten en ese ácido láctico.
- El estrógeno es el que ordena a esas células cargar glucógeno, así que cuando los estrógenos bajan baja también el alimento de los lactobacilos. Eso pasa en la menopausia, después del parto y durante la lactancia.
- La mezcla lleva cinco cepas escritas con su nombre completo: Lactobacillus crispatus, Limosilactobacillus reuteri, Lacticaseibacillus rhamnosus, Lactiplantibacillus plantarum y Lactobacillus jensenii.
- Crispatus y jensenii son dos de las especies que de verdad dominan una microbiota vaginal sana, y están en la fórmula justamente por eso.
- Rhamnosus y reuteri son dos de los lactobacilos con más investigación publicada tomados por boca.
- La etiqueta escribe la mezcla estandarizada a 2,5 x 10¹⁰ UFC por gramo, con las cinco cepas a partes iguales, a 5,0 x 10⁹ UFC por gramo cada una.
- Los antibióticos se llevan por delante a las bacterias útiles igual que al resto, y los lactobacilos de esa zona caen con ellos.
- El agua de la piscina, el bañador mojado, los jabones agresivos, la ropa ajustada que no transpira y los días de regla le cambian a la zona la humedad y el pH.
- El arándano rojo americano lleva unas proantocianidinas de tipo A que casi no aparecen en otras frutas. Lo que se ha estudiado de ellas en el laboratorio es cómo influyen en la capacidad que tienen las bacterias de agarrarse a la pared de las vías urinarias.
- El hibisco de la fórmula es la flor con la que se hace el agua de Jamaica, y lleva los ácidos orgánicos y los antocianos que le dan ese rojo y ese sabor tan ácido.
- La gayuba se llama en media Europa «uva de oso», porque los osos se comen sus frutos, y es una de las plantas más antiguas del botiquín europeo para las vías urinarias. Su molécula de referencia es la arbutina.
- El ajo lleva compuestos de azufre, y el más conocido es la alicina, que aparece cuando el diente se corta o se machaca.
- La fórmula suma además vitamina D3 y zinc.
- La cápsula es de hidroxipropilmetilcelulosa con goma gellan, así que la envoltura es de origen vegetal.
- El bote no necesita nevera. Se guarda cerrado en un sitio seco y fresco, lejos del sol.
Para quién es:
- Si acabas de terminar un ciclo de antibióticos y quieres acompañar a tu flora mientras se vuelve a colocar.
- Si pasas el verano entre la piscina y la playa y notas que la zona lo acusa.
- Si has entrado en la menopausia y notas la zona más seca y más sensible que antes.
- Si llevas una temporada con la regla desordenada y notas que el equilibrio de esa zona va a su aire.
- Si tomas probióticos para el intestino y no sabías que esa zona tiene su propia microbiota, con sus propias especies.
- Si vas a pasar unas semanas fuera de tu rutina, de viaje o en casa de otros, y prefieres llevar la flora cuidada.
- Si te gusta leer la etiqueta y quieres ver las cepas con su nombre completo y los UFC escritos.
- Si prefieres una fórmula que traiga también las plantas de siempre para esa zona en lugar de cepas sueltas.
Por qué esa zona vive en ácido
La pared vaginal está hecha de un epitelio que se renueva sin parar y que guarda glucógeno dentro de sus células. El glucógeno es el almacén de azúcar del cuerpo, y quien manda cargarlo ahí es el estrógeno. Los lactobacilos que viven en la zona lo fermentan y sacan ácido láctico, y ese ácido es el que mantiene el pH entre 3,8 y 4,5.
Con el intestino buscamos justo lo contrario. Allí interesa la variedad, y cuantas más familias de bacterias distintas vivan dentro, mejor. En la zona íntima una microbiota en buen estado suele estar dominada por una sola especie de lactobacilo, muchas veces Lactobacillus crispatus. Es uno de los pocos rincones del cuerpo donde la monotonía es buena señal.
Eso explica también los momentos en los que ese equilibrio se mueve. Antes de la primera regla y después de la menopausia hay poco estrógeno, hay poco glucógeno y el pH sube. Durante la regla, la sangre tiene un pH más alto que el de la zona y la acidez se diluye unos días. Y el agua de la piscina trae su propio cloro y sus propias horas de humedad. Nada de esto es raro, es la vida normal.
Los nombres largos de la etiqueta no son marketing
Hasta 2020 todas estas bacterias se llamaban Lactobacillus y punto. Ese año los microbiólogos repartieron el género en veinticinco géneros distintos, porque con la genética en la mano se vio que entre unas especies y otras había demasiada distancia para dejarlas a todas en la misma casa.
De ahí salen los nombres de la etiqueta. El Lactobacillus rhamnosus de toda la vida ahora es Lacticaseibacillus rhamnosus, el plantarum es Lactiplantibacillus plantarum y el reuteri es Limosilactobacillus reuteri. Crispatus y jensenii se quedaron con el apellido antiguo. Es la misma bacteria de siempre con el nombre al día, y saberlo sirve para comparar etiquetas sin perderse.
Mi consejo:
En consulta el orden es el mismo con todo, primero el hábito y luego el suplemento. Aquí el hábito es sencillo y además es gratis: agua y poco más para lavarse, porque esa zona se limpia sola y los jabones fuertes se llevan por delante lo que queremos conservar; ropa interior de algodón; y el bañador mojado, fuera en cuanto se pueda.
La etiqueta deja dos cápsulas al día en una sola toma y propone mantenerlo dos o tres meses seguidos. Si estás con un antibiótico, sepáralo unas horas de las cápsulas, y sigue con ellas unas semanas cuando el antibiótico termine, que es cuando la flora tiene que volver a colocarse.
En consulta se lo recomiendo a mujeres que acaban de pasar por un ciclo de antibióticos, a las que pasan el verano dentro del agua y a las que han entrado en la menopausia y notan la zona distinta de como la tenían.
A dos cápsulas al día, el bote de 60 te dura 30 días, y la etiqueta propone mantenerlo dos o tres meses seguidos.
Si tomas anticoagulantes, la etiqueta pide que lo comentes con tu médico o con tu farmacéutico. Y si estás embarazada o dando el pecho, enséñale el bote a tu matrona antes de empezar, porque la gayuba es una planta que en esos meses se mira con cuidado.
Pedro Nó. Creador del Método Kinesia360. Graduado en Fisioterapia y Osteopatía.
Composición por cápsula:
Extracto de arándano rojo americano (Vaccinium macrocarpon Ait., fruto), 100 mg. Extracto de hibisco (Hibiscus sabdariffa L., flor), 100 mg. Extracto de gayuba (Arctostaphylos uva-ursi (L.) Spreng., hoja), 100 mg. Extracto de ajo (Allium sativum L., bulbo), 50 mg. Mezcla de 5 cepas probióticas (2,5 x 10¹⁰ UFC por gramo), 50 mg: maltodextrina de maíz, Lactobacillus crispatus 5,0 x 10⁹ UFC/g, Limosilactobacillus reuteri 5,0 x 10⁹ UFC/g, Lacticaseibacillus rhamnosus 5,0 x 10⁹ UFC/g, Lactiplantibacillus plantarum 5,0 x 10⁹ UFC/g, Lactobacillus jensenii 5,0 x 10⁹ UFC/g. Vitamina D3 (colecalciferol). Zinc (gluconato de zinc).
Ingredientes: agente de carga (celulosa microcristalina); cápsula: agente de recubrimiento (hidroxipropilmetilcelulosa), gelificante (goma gellan); extracto de arándano rojo americano (Vaccinium macrocarpon Ait., fruto); extracto de hibisco (Hibiscus sabdariffa L., flor); extracto de gayuba (Arctostaphylos uva-ursi (L.) Spreng., hoja); extracto de ajo (Allium sativum L., bulbo); mezcla de 5 cepas probióticas (maltodextrina de maíz, Lactobacillus crispatus, Limosilactobacillus reuteri, Lacticaseibacillus rhamnosus, Lactiplantibacillus plantarum, Lactobacillus jensenii) 2,5 x 10¹⁰ UFC/g; vitamina D3 (colecalciferol); zinc (gluconato de zinc); antiaglomerante (sal magnésica del ácido graso).
Contenido:
60 cápsulas de 710 mg, con 42,6 g de peso neto. A dos cápsulas al día, el bote dura 30 días.
Modo de empleo:
- Para mujeres, tomar 2 cápsulas en una única toma.
- Se recomienda tomar de forma continuada durante 2 o 3 meses.
Advertencias:
- Complemento alimenticio a base de plantas, probióticos, zinc y vitamina D.
- Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustituto de una dieta variada y equilibrada y un estilo de vida saludable.
- No superar la dosis diaria expresamente recomendada.
- Mantener fuera del alcance de los niños más pequeños.
- Consulte a su médico o farmacéutico si está tomando anticoagulantes de forma simultánea.
Conservación:
Conservar el envase bien cerrado, en lugar seco, fresco y protegido de la luz solar.











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