Holovit Acerola Equisalud 50 cap.
- Si tomas vitamina C desde hace años y nunca te has preguntado de dónde sale la que tomas.
- Tu cuerpo no fabrica vitamina C y tampoco la guarda, así que es de las pocas cosas que hay que reponer todos los días.
- Si vienes de una temporada larga de trabajo y de dormir poco, y arrancas el día con menos gasolina de la que tenías.
- Si fumas, convives con alguien que fuma o vives en una ciudad con mucho tráfico, tu cuerpo gasta más vitamina C de la que gastaría en el campo.
- Es vitamina C de fruta: extracto del fruto entero de la acerola, estandarizado a un mínimo del 17 % de ácido L-ascórbico y sin ácido ascórbico de síntesis añadido.
El bote grande sale más barato por cápsula.
22,04 €
Descripción
Cien gramos de acerola llevan unos 1.700 mg de vitamina C. La misma cantidad de naranja se queda en 50, y de esa fruta sale este extracto.
«Vitamina C ya tomo, de la del bote de efervescentes.» Eso se oye bastante en consulta, y casi siempre el bote es ácido ascórbico de laboratorio con sabor a naranja y algo que lo endulce. La vitamina C de la acerola es la misma molécula, y llega de otra manera: dentro de un extracto del fruto entero, acompañada de lo demás que lleva la fruta. En la tienda hay más de una vitamina C, y esta es la que viene de un árbol frutal.
Beneficios:
- La acerola es una fruta del tamaño de una cereza, y es la fuente natural de vitamina C más concentrada que se usa en suplementos. Cien gramos de acerola rondan los 1.700 mg, y cien gramos de naranja se quedan en unos 50 mg.
- Aquí no se añade ácido ascórbico de síntesis. La vitamina C de las cápsulas es la que trae el fruto.
- El extracto está estandarizado a un mínimo del 17 % de ácido L-ascórbico, así que cada cápsula aporta siempre lo mismo y no depende de la cosecha.
- Una cápsula aporta 89,25 mg de vitamina C, que es el 111,5 % de los valores de referencia del día. Con dos cápsulas son 178,5 mg.
- La vitamina C contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario.
- La vitamina C ayuda a disminuir el cansancio y la fatiga.
- La vitamina C contribuye a la formación normal de colágeno para el funcionamiento normal de los vasos sanguíneos, de los huesos, de los cartílagos, de las encías, de la piel y de los dientes.
- El colágeno es la proteína más abundante del cuerpo y la fabrica el propio organismo. Para dejar las fibras cosidas unas a otras hace dos reacciones químicas, y las dos necesitan vitamina C para funcionar.
- La vitamina C mejora la absorción de hierro. El hierro de las lentejas y de las espinacas se aprovecha de otra manera cuando en la misma comida hay vitamina C.
- La vitamina C contribuye a la protección de las células frente al daño oxidativo.
- Casi todos los mamíferos fabrican su propia vitamina C en el hígado. En el ser humano esa ruta está interrumpida en el último paso, y de ahí que haya que tomarla con la comida todos los días.
- Es una vitamina hidrosoluble y el cuerpo no la almacena en ningún sitio, así que lo que sobra sale por la orina y al día siguiente hay que volver a ponerla.
- El tabaco y la polución le hacen gastar más vitamina C al cuerpo, y los fumadores tienen cifras más bajas en sangre que los no fumadores.
- Al venir del fruto entero, con la vitamina C llegan los bioflavonoides y los carotenos que la acompañan en la acerola.
- La cápsula es de pululano, un polisacárido de origen vegetal, así que te sirve igual si no tomas gelatina de origen animal.
- No lleva gluten, ni almidón, ni transgénicos, ni colorantes.
Para quién es:
- Si llevas años tomando vitamina C y quieres saber de dónde sale la que te tomas.
- Si vienes de una temporada de dormir poco y de mucho trabajo, y lo notas desde que te levantas.
- Si fumas o convives con alguien que fuma.
- Si vives en una ciudad con mucho tráfico o trabajas a la intemperie en una zona cargada de humos.
- Si comes legumbres y verdura de hoja y quieres aprovechar mejor el hierro de esos platos.
- Si has pasado de los cuarenta y te has puesto a cuidar la piel, las encías y las articulaciones desde dentro.
- Si entrenas en serio y las semanas de más carga te dejan con el depósito bajo.
- Si prefieres una cápsula con agua a un comprimido efervescente con sabor a naranja.
Tu perro fabrica su propia vitamina C. Tú no
Un perro, un gato, una vaca o una rata no necesitan comer vitamina C: la fabrican en el hígado a partir de la glucosa, por una ruta de cuatro enzimas. El ser humano tiene esa ruta montada igual, con una pega, y es que la última enzima no funciona. El gen sigue ahí, en el cromosoma 8, estropeado. Les pasa lo mismo a los demás primates, al conejillo de indias y a algunos murciélagos, y a nadie más entre los mamíferos.
De esa avería viene toda la historia del escorbuto. Los marineros que pasaban meses sin fruta fresca llegaban a puerto con las encías sangrando, hematomas por nada y heridas que no cerraban, mientras los animales que viajaban en el mismo barco no tenían ningún problema. En 1753 James Lind publicó su tratado sobre el escorbuto y dejó por escrito que los cítricos lo resolvían, bastante antes de que se supiera qué llevaban dentro.
Y hay una consecuencia práctica para hoy. La vitamina C es hidrosoluble, el cuerpo no la guarda en ningún almacén y lo que sobra se va por la orina. Por eso una dosis diaria tiene más sentido que una dosis grande de vez en cuando.
La cereza que pierde la vitamina C en tres días
La acerola es el fruto de un arbusto de las Antillas y del norte de Sudamérica, Malpighia glabra, y en América la llaman cereza de Barbados porque es igual de pequeña y de roja. Lo llamativo de esta fruta es lo cargada que está: alrededor de 1.700 mg de vitamina C por cada 100 gramos, más de treinta veces lo que tiene la misma cantidad de naranja.
Tiene dos rarezas más. La primera es que la fruta lleva más vitamina C cuando todavía está verde que cuando acaba de madurar, al contrario de lo que haría pensar el sabor. La segunda es que aguanta muy poco: una vez recogida se estropea en días y la vitamina C se va cayendo por el camino.
De ahí viene el extracto. La acerola se procesa y se seca donde se cosecha, y lo que llega a la cápsula es el fruto entero concentrado y medido, con un mínimo del 17 % de ácido L-ascórbico escrito en la etiqueta.
La vitamina P que dejó de ser vitamina
Albert Szent-Györgyi ganó el Nobel de Medicina en 1937 por aislar la vitamina C, y lo hizo con pimentón húngaro, que tenía a mano en el laboratorio de Szeged. Por el camino notó algo que le dio trabajo durante años: el extracto en bruto de la fruta hacía cosas que el ácido ascórbico purificado no hacía igual. A las sustancias que lo acompañaban les puso nombre de vitamina, vitamina P, y la P venía de permeabilidad. Hoy no se consideran vitaminas y se llaman bioflavonoides. En la acerola están, y como este extracto se saca del fruto entero, viajan con la vitamina C en la misma cápsula.
Mi consejo:
En consulta el orden es siempre el mismo, primero la comida y después el suplemento. Con la vitamina C el hábito sale barato: un kiwi en el desayuno, pimiento rojo crudo en la ensalada y la naranja entera en vez del zumo. El pimiento rojo crudo lleva más vitamina C que la naranja, y eso casi nadie lo sabe.
La etiqueta deja de una a dos cápsulas al día con las comidas. Yo empezaría por una con la comida principal y pasaría a dos en las temporadas de más trajín, cuando duermes poco o el cuerpo va cuesta arriba. Como no se almacena, la segunda cápsula gana si se toma en otra comida y no pegada a la primera.
A una cápsula al día, el bote de 50 te dura 50 días, y a dos cápsulas, 25 días.
Dos avisos de la etiqueta que conviene leer antes de empezar. Si andas de gastritis o de úlcera, tómala siempre con comida y quédate en una cápsula. Y si estás en quimioterapia, el fabricante pide no tomar vitamina C, así que ese bote se queda en el armario hasta que lo hables con tu oncólogo.
Pedro Nó. Creador del Método Kinesia360. Graduado en Fisioterapia y Osteopatía.
Composición por cápsula:
Acerola extracto seco (Malpighia glabra L., fruto, ≥ 17 % ácido L-ascórbico), 525 mg.
Excipientes tecnológicos: celulosa microcristalina (agente de carga), c.s. y estearato de magnesio (antiaglomerante), c.s.
Envoltura: polisacárido de origen vegetal (pululano).
Cada cápsula aporta 89,25 mg de vitamina C, que es el 111,5 % de los valores de referencia de nutrientes. Dos cápsulas aportan 178,5 mg, el 223,1 %.
No contiene gluten, ni almidón, ni transgénicos, ni colorantes. Apta para vegetarianos, diabéticos y pacientes con dietas restrictivas.
Contenido:
50 cápsulas de 730 mg. A una cápsula al día, el bote dura 50 días, y a dos cápsulas, 25 días. Si ya sabes que la vas a mantener durante meses, el bote de 180 cápsulas cubre medio año a una cápsula diaria.
Modo de empleo:
- Tomar de 1 a 2 cápsulas al día, preferiblemente con las comidas.
Advertencias:
- Complemento alimenticio a base de acerola.
- Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustitutos de una dieta variada y equilibrada.
- No superar la dosis diaria expresamente recomendada.
- Mantener fuera del alcance de los niños más pequeños.
- Más de 2 g al día no es aconsejable, puede haber problemas con la absorción de hierro en exceso, irritación gástrica, diarreas y cálculos renales.
- La vitamina C no se debe dar en la quimioterapia porque disminuye su eficacia.
- Usar con precaución en afectados de gastritis o úlcera de estómago.
- Evitar mezclarla con cobre, pues esa combinación puede ser citotóxica.
Conservación:
Conservar el envase bien cerrado, en lugar seco y fresco.











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