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HomeKinesia 360Antiaging y antienvejecimientoHolomega Silicium Premium Equisalud 50 cap.

Holomega Silicium Premium Equisalud 50 cap.

  • Para esa temporada en la que te miras al espejo y la piel ha perdido el brillo que tú recuerdas.
  • Para el cuerpo que ya no es de goma: el que tarda en arrancar por la mañana y avisa al levantarse de la silla.
  • La vitamina C contribuye a la formación normal de colágeno para el funcionamiento normal de los cartílagos, los huesos, la piel, las encías y los dientes.
  • La vitamina C contribuye además a la protección de las células frente al daño oxidativo y a disminuir el cansancio y la fatiga.
  • Silicio: el mineral callado del tejido conjuntivo, la tela con la que está cosido por dentro todo lo que te sostiene.

26.95

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Descripción

Silicio con vitamina C, que contribuye a la formación normal de colágeno para el funcionamiento normal de los cartílagos, los huesos y la piel.

Hay una misma tela cosiendo tu cuerpo por dentro y casi nadie la nombra: el tejido conjuntivo. Es lo que hay en el tendón, en el ligamento, en el cartílago que amortigua cada rodilla, en la pared de las arterias, en la encía y en la capa profunda de la piel. Cuando decimos que alguien «se ha puesto rígido», o que ha perdido tersura, estamos hablando de esa tela. Y esa tela está hecha, sobre todo, de colágeno.

El colágeno no te lo regala nadie: lo fabrica tu propio cuerpo, célula a célula, y lo va renovando toda la vida. Para ensamblarlo necesita vitamina C. Sin ella, las fibras salen flojas y no aguantan la tracción. Por eso esta cápsula lleva las dos cosas juntas: silicio, el mineral que acompaña de forma natural a los tejidos de sostén, y 80 mg de vitamina C, el cien por cien de la cantidad diaria de referencia, en una forma escogida para que se absorba bien.

Colágeno y vitamina C: cómo el cuerpo forma sus fibras de sostén

A quién se lo doy en consulta:

  • A quien ha pasado de los cuarenta y nota que el cuerpo ya no perdona: una tarde de sofá se paga a la mañana siguiente.
  • A quien cuida su piel por fuera con buenos productos y quiere empezar a cuidarla también desde dentro.
  • A quien entrena de verdad —carrera, pádel, gimnasio, montaña— y lleva su cuerpo al límite dos o tres veces por semana.
  • A quien está atravesando una etapa de cambios hormonales y lo nota en la piel y en el cuerpo entero.
  • A quien come poco pescado, poca legumbre y pocos cereales integrales, que es justo de donde sale el silicio del plato.
  • A quien viene preguntándome por el colágeno de bote y quiere entender qué necesita el cuerpo para fabricar el suyo.
  • A quien pasa el día en la calle, al sol, o se come muchos kilómetros de carretera.
  • A quien anda siempre justo de vitamina C porque la fruta fresca le pilla lejos en el día a día.
  • A quien ya toma algo para sus articulaciones y busca un acompañante suave que no le pise nada de lo que lleva.
  • A quien agradece una sola cápsula al día y olvidarse.

Lo que aporta la vitamina C de esta cápsula:

  • Contribuye a la formación normal de colágeno para el funcionamiento normal de los cartílagos.
  • Contribuye a la formación normal de colágeno para el funcionamiento normal de los huesos.
  • Contribuye a la formación normal de colágeno para el funcionamiento normal de la piel.
  • Contribuye a la formación normal de colágeno para el funcionamiento normal de las encías y de los dientes.
  • Contribuye a la formación normal de colágeno para el funcionamiento normal de los vasos sanguíneos.
  • Contribuye a la protección de las células frente al daño oxidativo.
  • Contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario.
  • Contribuye a disminuir el cansancio y la fatiga.
  • Contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso y a la función psicológica normal.
  • Aumenta la absorción del hierro.

Cada cápsula aporta 80 mg de vitamina C, el 100 % de la cantidad diaria de referencia, como PureWay-C®: vitamina C unida a metabolitos lipídicos y bioflavonoides cítricos, la forma por la que se decidió el laboratorio para que entre mejor y aguante más dentro.

El silicio: el mineral que sostiene medio planeta y del que nadie habla

Después del oxígeno, el silicio es el elemento más abundante de la corteza terrestre. Es la arena de la playa, el cuarzo, el granito, el cristal de tu ventana. Casi la tercera parte del suelo que pisas es silicio. Y en tu cuerpo, de todo eso, hay apenas unos gramos, repartidos precisamente donde hace falta sujetar: hueso, cartílago, tendón, piel, pared arterial. Los análisis clásicos de tejidos encontraron algo que da que pensar: esos depósitos son bastante más generosos a los veinte años que a los setenta.

Silicio, tejido conjuntivo y articulaciones

La planta que era un estropajo. La fuente vegetal clásica del silicio es la cola de caballo, Equisetum arvense, y es un fósil viviente: su linaje viene del Carbonífero, hace más de trescientos millones de años, cuando sus parientes eran árboles de doce metros en los bosques que hoy nos llegan convertidos en carbón. Esa planta acumula sílice en el tallo hasta ponerlo áspero como una lija, y por eso durante siglos no se usó para tomar, sino para fregar: con manojos de cola de caballo se pulían el estaño, la plata y la madera. En varias zonas de España todavía la llaman «limpiaplata». El mismo mineral que pone un tallo tan áspero como para pulir metal está también, en cantidades minúsculas, repartido por tus tejidos de sostén.

Vidrio microscópico bajo tus pies. Las plantas van depositando ese sílice en cuerpecitos diminutos llamados fitolitos, con la forma exacta de la célula que los albergó. Cuando la planta se pudre, los fitolitos siguen ahí, intactos, porque son literalmente cristal. Miles de años después, los arqueólogos los rescatan del suelo de un yacimiento y leen en ellos qué se cultivaba en aquel poblado.

Y un dato que sorprende en una tienda como esta: de todo lo que comemos y bebemos, una de las fuentes de silicio que mejor asimila el cuerpo humano es la cerveza —la cáscara de la cebada va cargada de sílice y pasa al agua durante el proceso—. Curiosidad, no pauta mía.

Por qué la vitamina C, y no otra cosa

Tu cuerpo fabrica el colágeno en dos tiempos. Primero encadena los aminoácidos, y luego, antes de trenzar las tres hebras que forman la fibra, tiene que hacer un retoque químico en puntos concretos de la cadena para que las hebras se enganchen entre sí y aguanten la tensión. Ese retoque, y no otro, es el paso que necesita vitamina C: sin ella, la enzima que lo hace se para. La fibra sale, pero sale sin trenzar bien.

Esto se aprendió en los barcos de vela, en las travesías largas sin fruta fresca a bordo. Los marineros veían que el cuerpo dejaba de poder rehacer su colágeno, y lo primero que lo delataba eran las encías y las cicatrices antiguas, esas que llevaban veinte años cerradas y volvían a marcarse. Fue la pista de que el colágeno no es una estructura muerta que se coloca una vez: se está rehaciendo dentro de ti mientras lees esto, todos los días, y necesita su material.

Mi consejo:

Una cápsula al día, con el desayuno, y punto. En consulta lo trabajo por tandas: dos o tres meses seguidos, en las temporadas de más trote o cuando alguien está poniendo en orden su piel y sus tejidos, y luego descanso. No es un bote para tener abierto todo el año.

Y te digo dónde lo coloco, porque importa: es un acompañante, no el protagonista. En una articulación el protagonista sigue siendo el movimiento —andar, nadar, hacer fuerza dos veces por semana—, y eso no lo sustituye ninguna cápsula. Te cuento el cuadro completo, hábitos incluidos, en mi guía de articulaciones.

Se lleva bien con casi todo. Si lo que buscas es confort articular con un botánico de peso, lo emparejo con la cúrcuma fitosomada Holofit. Y si prefieres una sola cápsula que junte varios frentes de golpe —colágeno hidrolizado, MSM, condroitina y ácido hialurónico—, esa es el HoloRam Artigen.

Composición por cápsula:

ComponenteCantidad
Silicio16,5 mg.
Vitamina C (PureWay-C®)80 mg. (100 % VRN*)

Composición por cápsula. *VRN: Valor de Referencia del Nutriente, según Reglamento UE 1169/2011.

Excipientes tecnológicos:
Celulosa microcristalina (agente de carga)
Estearato de magnesio (antiaglomerante)

Envoltura:
Polisacárido de origen vegetal (pululano).
Sin gluten, sin almidón, sin transgénicos y sin colorantes.
Apta para vegetarianos, para diabéticos y para dietas restrictivas.

Contenido:

50 cápsulas de 760 mg. A una cápsula al día, el bote te dura casi dos meses.

Modo de empleo:

  • Tomar una cápsula al día, a cualquier hora, o según indicación de un especialista.
  • No tomar más de una cápsula al día.

Advertencias:

  • Complemento alimenticio a base de silicio y vitamina C.
  • Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustitutos de una dieta variada y equilibrada.
  • No superar la dosis diaria expresamente recomendada.
  • Mantener fuera del alcance de los niños más pequeños.

Conservación:

  • Conservar el envase bien cerrado.
  • Almacenar en un lugar fresco y seco, protegido de la luz solar.

Laboratorios Equisalud

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