Holomega Hipotir Equisalud 180 cap.
- Si duermes tus horas y aun así te levantas como si no hubieras dormido.
- Si eres de los que tienen frío cuando nadie más lo tiene, y en casa discutís por la manta.
- Si el pescado, el marisco y las algas aparecen poco en tu menú de la semana, y en casa usáis sal sin yodar.
- La tiroides es la glándula que marca el ritmo al que trabaja el cuerpo, y para fabricar lo suyo necesita yodo y materia prima que llega con la comida.
- El yodo de este bote viene del alga kelp, que lo concentra del agua del mar, y va acompañado de selenio en levadura enriquecida, de L-tirosina y de las ocho vitaminas del grupo B.
101,60 €
Descripción
La tiroides es la única glándula del cuerpo que usa yodo, y el yodo de este bote viene del alga kelp, que lo concentra del agua del mar.
«Duermo mis ocho horas y me levanto como si no hubiera dormido.» Esa frase se oye mucho en consulta, y casi siempre llega con otra detrás, que tiene frío cuando nadie más lo tiene. La tiroides es la glándula que marca el ritmo al que trabaja el cuerpo, y es la única que necesita yodo para fabricar lo suyo.
Beneficios:
- La tiroides es la única glándula del cuerpo que usa yodo, y guarda dentro casi todo el yodo que tienes.
- Su hormona se arma uniendo yodo a un aminoácido que se llama tirosina, y en este bote vienen los dos, el yodo del alga kelp y la L-tirosina, 200 mg al día.
- El yodo contribuye a la producción normal de hormonas tiroideas. El selenio y el yodo contribuyen a la función tiroidea normal.
- El yodo de la fórmula viene de alga kelp, una laminaria que concentra dentro de su tejido el yodo del agua del mar.
- Las enzimas con las que el cuerpo pasa la hormona tiroidea de su forma de reserva a su forma activa llevan selenio dentro, y el bote aporta 100 microgramos de selenio al día.
- Ese selenio viene en levadura enriquecida, con el mineral ya incorporado dentro de una matriz de alimento.
- Zinc, 10 mg al día, y vitamina A, 900 microgramos al día, los dos al 100 % o por encima de su cantidad diaria de referencia.
- Las ocho vitaminas del grupo B, en levadura de cerveza, cada una rondando el 100 % de su cantidad diaria de referencia.
- El cuerpo usa las vitaminas del grupo B en las rutas con las que convierte la comida en energía, y son de las que hay que reponer a diario porque no se quedan guardadas.
- Vitamina C, 80 mg al día, que es de las cosas que el cuerpo humano no sabe fabricar, así que entra con la comida o no entra.
- La vitamina D se fabrica en la piel con el sol, y de octubre a marzo, con manga larga y vida de interior, llega poca. En el bote está la D3.
- Ashwagandha, 250 mg al día de extracto de raíz, la planta que la medicina ayurvédica de la India lleva usando desde hace siglos.
- Genciana, cayena y jengibre, 100 mg al día de cada una, que son las amargas y las picantes de la fórmula.
- Coleus forskohlii, 100 mg al día de extracto con más del 10 % de forskolina, una planta de la familia de la menta que crece en la India.
- La cápsula es de pululano, un polisacárido de origen vegetal, así que te sirve igual si no tomas gelatina de origen animal.
- No lleva gluten, ni almidón, ni transgénicos, ni colorantes.
Para quién es:
- Si duermes tus horas y te levantas sin haber descansado, y llevas así una temporada larga.
- Si eres de los que tienen frío cuando nadie más lo tiene.
- Si el pescado, el marisco y las algas aparecen poco en tu menú, y en casa usáis sal sin yodar.
- Si comes con pocos productos de origen animal o con ninguno, porque el yodo y la B12 vienen sobre todo de ahí.
- Si pasas el invierno entre cuatro paredes y te da el sol tres ratos contados.
- Si vienes de una temporada larga de estrés y notas el cuerpo más lento de lo que lo tenías.
- Si tus análisis los lleva tu médico y quieres acompañar con comida y con minerales lo que ya tienes en marcha.
- Si quieres el yodo de un alga y el selenio en levadura, con las cantidades del día escritas en la etiqueta.
La única glándula que guarda yodo
La tiroides pesa unos veinte gramos, tiene forma de mariposa y está delante de la tráquea, un poco por debajo de la nuez. Es la única parte del cuerpo que usa yodo para trabajar, y tiene una puerta propia para meterlo dentro, una bomba que lo empuja hacia el interior aunque dentro ya haya más yodo que fuera. Casi todo el yodo de tu cuerpo está ahí guardado.
La hormona que fabrica se llama T4, y se llama así porque lleva cuatro átomos de yodo colgando de una base de tirosina, que es un aminoácido de los que llegan con la proteína de la comida. La forma activa, la que de verdad da la orden en los tejidos, es la T3, con tres átomos. Para pasar de una a otra, el cuerpo le recorta un átomo de yodo, y la enzima que hace ese recorte lleva selenio dentro.
Esa es toda la historia, y explica por qué una fórmula de tiroides lleva lo que lleva: el yodo y la tirosina para armar la hormona, y el selenio para el recorte.
El yodo se descubrió quemando algas
En 1811, un fabricante de salitre francés llamado Bernard Courtois trabajaba con cenizas de algas, que era la materia prima barata de la época. Al echarles ácido sulfúrico salió un vapor de color violeta que se pegaba a las paredes frías del recipiente. De ese color le viene el nombre, porque iodes es violeta en griego.
Las algas marrones, y el kelp es una de ellas, son las mejores del planeta concentrando yodo. Lo sacan del agua del mar, donde está muy diluido, y lo acumulan en su tejido hasta multiplicarlo miles de veces. De ahí sale el yodo de este bote.
Y de ahí sale también la sal yodada. A principios del siglo XX se vio que tierra adentro, en los valles de montaña y en las mesetas, el yodo de la comida y del agua llegaba muy justo, porque la lluvia y los ríos se lo llevan al mar y allí se queda. Añadirlo a la sal fue una de las medidas de salud pública más baratas que se han hecho nunca, y por eso en el supermercado sigue habiendo sal con yodo al lado de la que no lo lleva.
Las amargas y las picantes del bote
La fórmula lleva genciana, que es la raíz con la que se amarga el vermut y los aperitivos, y que crece en la montaña tardando años en hacerse. Lleva cayena, con sus capsaicinoides, que son los que pican. Lleva jengibre con un 5 % de gingeroles. Y lleva coleus forskohlii, una planta de la familia de la menta que crece en la India y de la que se saca la forskolina.
Las cuatro tienen carácter, y ese carácter se nota si tomas las cápsulas con el estómago vacío.
Mi consejo:
En consulta el orden es siempre el mismo, primero el hábito y después el suplemento. Con el yodo el hábito sale casi gratis, pescado dos o tres veces por semana, algas si te gustan, y en casa la sal yodada, que vale lo mismo que la otra y está en el mismo estante.
El modo de empleo deja dos cápsulas al día, preferiblemente por la mañana, y ese momento tiene su razón de ser. La fórmula lleva cayena, jengibre y genciana, y hay tripas a las que eso en ayunas les sienta fuerte. Yo las tomaría con el desayuno ya empezado.
Este es un suplemento de fondo, de los que se miden en meses.
A dos cápsulas al día, el bote de 180 te dura tres meses.
Si estás con medicación para la tiroides o te siguen los análisis, enséñale el bote a tu médico antes de empezar, porque el yodo cuenta y quien lleva tu caso tiene que saber lo que tomas. La etiqueta además lo deja fuera si tomas medicación para el corazón o anticoagulantes. Esto acompaña lo que ya haces, y tu tratamiento y tus análisis siguen donde están.
Pedro Nó. Creador del Método Kinesia360. Graduado en Fisioterapia y Osteopatía.
Composición por cápsula:
Ashwagandha extracto seco (Withania somnifera (L.) Dunal, raíz, ≥ 1,5 % whitanólidos), 125 mg; complejo B (vitaminas del complejo B: B1 (clorhidrato de tiamina), B2 (riboflavina), niacina (nicotinamida), ácido pantoténico (D-pantotenato cálcico), B6 (clorhidrato de piridoxina), biotina (D-biotina), ácido fólico (ácido pteroilmonoglutámico), B12 (cianocobalamina)) en levadura de cerveza, 112,5 mg; L-tirosina, 100 mg; cayena polvo (Capsicum annuum L., fruto, 0,4 % capsaicinoides totales expresados como capsaicina), 50 mg; coleus forskohlii extracto seco (Coleus forskohlii (Poir.) Briq., partes aéreas, > 10 % forskolina), 50 mg; genciana extracto seco (Gentiana lutea L., raíz, ratio 4:1), 50 mg; jengibre extracto seco (Zingiber officinale Roscoe, raíz, 5 % gingeroles), 50 mg; levadura enriquecida con selenio (1.000 ppm selenio), 50 mg; ascorbato de calcio (vitamina C, 82,64 % ascorbato cálcico), 48,4 mg; gluconato de zinc (14,35 % zinc), 35 mg; alga kelp extracto seco (Laminaria cloustoni Le Jolis, talo, 0,5 % yodo), 15 mg; acetato de retinol (vitamina A, 150 µg RE/mg), 3 mg; colecalciferol (2,5 µg vitamina D3/mg), 1 mg.
Excipiente tecnológico: estearato de magnesio (antiaglomerante), c.s.
Envoltura: polisacárido de origen vegetal (pululano).
No contiene gluten, ni almidón, ni transgénicos, ni colorantes. Apta para vegetarianos, diabéticos y pacientes con dietas restrictivas.
Contenido:
180 cápsulas de 820 mg. A dos cápsulas al día, el bote dura tres meses, que es el tiempo en el que se mide un suplemento de fondo. Si es la primera vez que lo tomas, el bote de 50 cápsulas es la puerta de entrada.
Modo de empleo:
- Tomar 2 cápsulas al día, preferiblemente por las mañanas.
Advertencias:
- Complemento alimenticio a base de plantas, L-tirosina, vitaminas y minerales.
- Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustitutos de una dieta variada y equilibrada.
- No superar la dosis diaria expresamente recomendada.
- Mantener fuera del alcance de los niños más pequeños.
- No utilizar con medicamentos para el corazón.
- Consulte con su médico o farmacéutico en caso de uso simultáneo de anticoagulantes.
- No utilizar en mujeres embarazadas ni en menores de 6 años.
Conservación:
Conservar el envase bien cerrado, en lugar seco y fresco.











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