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HomeKinesia 360Aumentar tu energiaHolomega Hierro Liposomado Equisalud 50 cap.

Holomega Hierro Liposomado Equisalud 50 cap.

  • Para ese cansancio que llega despacio, sin que sepas decir desde cuándo, y que no se arregla durmiendo más.
  • Para mujeres con reglas largas y abundantes: cada ciclo se lleva hierro con la sangre.
  • El hierro contribuye a la formación normal de glóbulos rojos y de hemoglobina, y al transporte normal de oxígeno en el cuerpo.
  • Contribuye además a disminuir el cansancio y la fatiga y a la función cognitiva normal.
  • Con analítica delante: el hierro es el mineral que no se toma a ciegas, y aquí abajo te explico exactamente por qué.

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Descripción

Bisglicinato de hierro envuelto en liposomas. El hierro contribuye a la formación normal de glóbulos rojos y de hemoglobina, al transporte normal de oxígeno en el cuerpo y ayuda a disminuir el cansancio y la fatiga.

Mientras lees esta frase, tu médula ósea está fabricando en torno a dos millones de glóbulos rojos por segundo. Dentro de cada uno mete unos 270 millones de moléculas de hemoglobina, y cada una de esas moléculas sujeta cuatro átomos de hierro. Echa la cuenta: cerca de mil millones de átomos de hierro por glóbulo rojo. Ese hierro es la pieza que agarra el oxígeno en el pulmón y lo suelta allí donde hace falta. Es, literalmente, el metal que reparte el aire por tu cuerpo.

Antes que nada: la analítica

El hierro es el único suplemento de mi tienda que te pido que no compres por tu cuenta. Y hay un motivo fisiológico muy concreto: tu cuerpo tiene puerta de entrada, pero no tiene grifo de salida. Puede cerrar la absorción cuando le sobra, y de hecho lo hace con bastante finura, pero no dispone de ninguna vía para deshacerse del hierro que ya guarda. Lo que entra de más, se queda. Con casi ningún otro nutriente pasa esto.

Así que el orden es siempre el mismo: análisis, médico, y entonces sí. Y un detalle que se escapa a menudo: pídele a tu médico que mire la ferritina, no solo el hemograma. La ferritina es la despensa, el almacén donde tu cuerpo guarda las reservas, y la despensa se vacía antes de que se muevan las cifras de la sangre. Se puede llegar a esa consulta con una hemoglobina normal y la despensa en las últimas — y esa es justo la temporada en la que la gente me describe que llega a las siete de la tarde arrastrando las piernas y con la cabeza a medio gas.

A quién se lo doy en consulta, con el papel de la analítica encima de la mesa:

  • A mujeres con reglas largas y abundantes. Cada ciclo se va hierro con la sangre, y esa cuenta se repite todos los meses durante décadas.
  • A quien come poca carne roja, poco pescado y poco marisco: el hierro de las legumbres y las verduras existe, pero entra por una puerta bastante más estrecha.
  • A quien corre. Y aquí hay un motivo curioso que te cuento más abajo, porque a los corredores les encanta.
  • A quien donó sangre hace poco y arrastra unas semanas raras.
  • A quien ya intentó tomar hierro alguna vez, lo dejó a los cuatro días con el estómago revuelto y desde entonces no quiere ni oír hablar del tema.
  • A quien lleva una temporada notando que le cuesta arrancar, ha ido al médico, tiene el papel en la mano y quiere una forma que se pueda mantener meses sin sufrir.

Lo que el hierro hace dentro de ti:

  • Contribuye a la formación normal de glóbulos rojos y de hemoglobina.
  • Contribuye al transporte normal de oxígeno en el cuerpo.
  • Ayuda a disminuir el cansancio y la fatiga.
  • Contribuye a la función cognitiva normal.
  • Contribuye al metabolismo energético normal.
  • Contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario.
  • Interviene en el proceso de división celular.

Una cápsula aporta 14 mg de hierro, el 100 % de la cantidad diaria de referencia.

El reciclador más obsesivo que tienes dentro

Un glóbulo rojo vive unos ciento veinte días. Cuando se agota, unas células del bazo lo desmontan pieza a pieza y le sacan el hierro para devolverlo a la circulación y que se vuelva a usar. Tu cuerpo recupera así unos veinticinco miligramos de hierro al día, mientras que del plato entero absorbe uno o dos. Es decir: casi todo el hierro que usas hoy ya lo tenías ayer. Reciclas más del noventa por ciento.

Eso explica dos cosas de golpe. La primera, por qué perder sangre pesa tanto: no es la pérdida de un día, es el capital que sale del circuito de reciclaje. La segunda, por qué esto va despacio. Si un glóbulo rojo tarda cuatro meses en cumplir su ciclo, ningún suplemento de hierro es cosa de una semana. Cuando lo pauto, hablamos de meses y de una analítica de control al final. Te lo digo ahora para que no lo dejes a los diez días pensando que no sirve.

Y lo de los corredores. Cada zancada, el impacto del pie contra el suelo revienta unos cuantos glóbulos rojos en los capilares de la planta. Tiene hasta nombre técnico —hemólisis por impacto— y se suma a lo poco que se va con el sudor. Por eso el fondista de kilómetros largos es un clásico de las analíticas justas de hierro, aunque coma de maravilla.

Bisglicinato y liposoma: qué significa eso en la etiqueta

Las sales de hierro clásicas viajan por tu tubo digestivo como lo que son: mineral suelto, reactivo, rozando toda la pared del camino. Quien las ha tomado sabe perfectamente de qué hablo, y esa es la razón número uno por la que la gente abandona el hierro a la semana.

Aquí el hierro va con dos abrigos puestos. El primero es el bisglicinato: el átomo de hierro va sujeto entre dos moléculas de glicina, un aminoácido corriente, como cogido con unas pinzas por los dos lados. Así deja de circular como mineral suelto y pasa por el intestino con aire de aminoácido.

El segundo abrigo es el liposoma: una burbuja microscópica cuya pared está hecha de fosfolípidos, exactamente la misma familia de moléculas con la que están construidas las membranas de tus propias células. El hierro va dentro de la burbuja, envuelto, en lugar de ir a pelo. Es la tecnología por la que este bote cuesta lo que cuesta y por la que mis pacientes lo siguen tomando en el mes tres, que es lo que de verdad importa cuando algo hay que sostener una temporada larga.

Mi consejo:

Una cápsula al día, por la mañana. Si tu médico ha pautado dos, una por la mañana y otra por la tarde antes que las dos juntas.

Acompáñalo de algo con vitamina C —medio kiwi, una naranja, un chorro de limón—, porque la vitamina C aumenta la absorción del hierro y esa sí es una alegación autorizada, no un truco de abuela. Y sepáralo un par de horas del café, del té y de los lácteos: los taninos del té y del café y el calcio compiten con el hierro justo en la puerta de entrada. Un vaso de leche con el hierro es tirar media cápsula.

Lo mantengo entre tres y seis meses según el caso, con analítica al principio y analítica al final. No es un bote para tener abierto todo el año «por si acaso»: acabas de leer que lo que entra de más no tiene por dónde salir.

Y una cosa que con el hierro importa más que con cualquier otro suplemento de esta tienda: guárdalo donde un niño no llegue. Un bote de hierro no es un bote de vitaminas.

Si has llegado hasta aquí buscando por qué estás cansado, te cuento el cuadro completo —y por dónde empiezo yo, que casi nunca es un bote— en mi guía de energía y cansancio. La otra cosa que se mira siempre junto al hierro en una analítica es la vitamina B12.

Composición por cápsula:

Liposovit® Fe: hierro liposomado (maltodextrina, bisglicinato ferroso, humectante (glicerol), emulgente (lecitinas)), 280 mg. Aporte de hierro: 14 mg (100 % VRN*).

*VRN: valor de referencia del nutriente, según Reglamento (UE) 1169/2011.

Excipientes tecnológicos: celulosa microcristalina (agente de carga), c.s. y estearato de magnesio (antiaglomerante), c.s.

Envoltura: polisacárido de origen vegetal (pululano).

Sin gluten, sin almidón, sin transgénicos y sin colorantes. Apta para vegetarianos, para diabéticos y para dietas restrictivas.

Contenido:

50 cápsulas de 890 mg. A una cápsula al día, casi dos meses de bote.

Modo de empleo:

  • Tomar de 1 a 2 cápsulas al día, o según indicación de un especialista.
  • No tomar más de dos cápsulas al día.
  • Mejor acompañado de algo con vitamina C y separado un par de horas del café, el té y los lácteos.

Advertencias:

  • Complemento alimenticio a base de hierro.
  • Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustitutos de una dieta variada y equilibrada.
  • No superar la dosis diaria expresamente recomendada.
  • Mantener fuera del alcance de los niños más pequeños. Con el hierro, esta advertencia importa más que con ningún otro suplemento.
  • El hierro no se suplementa a ciegas: hazlo con una analítica reciente y con tu médico al tanto, sobre todo si estás embarazada o en tratamiento.

Conservación:

  • Conservar el envase bien cerrado.
  • Almacenar en lugar fresco y seco, protegido de la luz solar.
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