Omega 3 EPA 1200 mg Equisalud 30 perlas
- Para quien sabe perfectamente que debería comer pescado azul dos veces por semana y sabe también que no lo está haciendo.
- El EPA y el DHA contribuyen al funcionamiento normal del corazón.
- El EPA y el DHA contribuyen al mantenimiento de niveles normales de triglicéridos en sangre.
- Para quien ya toma omega-3 y está harto de tragar cuatro o cinco perlas grandes para llegar a lo mismo.
- Una sola perla lleva tanto EPA como casi siete perlas de un aceite de pescado corriente. Ahí está la diferencia, y por eso cuesta lo que cuesta.
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Aceite de pescado concentrado al 90 % en EPA: 1.200 mg en una sola perla. El EPA y el DHA contribuyen al funcionamiento normal del corazón.
Esta es, con diferencia, la perla más concentrada de mi armario, y todo lo que la separa del bote de omega-3 del supermercado cabe en un solo número.
Un aceite de pescado normal, del que se vende en cualquier sitio, suele llevar alrededor de un 18 % de EPA: unos 180 mg por perla de un gramo. Esta lleva 1.200 mg. Para igualar una sola de estas perlas necesitarías casi siete de las otras, tragando además seis gramos de aceite de relleno que no querías. Sale a 1,45 € el día. Cuando lo cuentas en miligramos de EPA en vez de en perlas, la cuenta cambia de bando.
A quién se lo doy en consulta:
- A quien pasa semanas sin pisar la pescadería y lo reconoce sin excusas.
- A quien no le gusta el pescado azul, y ahí no hay negociación que valga: sardina, boquerón y caballa no van a entrar en esa casa.
- A quien lleva años tomando omega-3 barato y nunca se ha parado a mirar cuánto EPA lleva de verdad cada perla.
- A quien cuida su corazón con cabeza: paseo diario, menos ultraprocesado y una buena grasa de base.
- A quien se ha traído una analítica con los triglicéridos en el punto de mira y está poniendo orden con su médico.
- A quien entrena fuerte y encadena semanas de mucha carga.
- A quien pasa temporadas largas comiendo fuera de casa, de menú y de hotel.
- A quien ya toma su cúrcuma o su fórmula articular y quiere apoyarlo con una buena base de grasa.
- A quien quiere pocas cosas en el cajón y que cada una vaya bien cargada.
- A quien mira las etiquetas antes de comprar y sabe distinguir un concentrado del 90 % de un aceite de pescado sin más.
Lo que aportan estas grasas:
- El EPA y el DHA contribuyen al funcionamiento normal del corazón. Ese efecto se obtiene con 250 mg al día: una sola perla te pone casi cinco veces por encima de esa cifra.
- El EPA y el DHA contribuyen al mantenimiento de niveles normales de triglicéridos en sangre. Ese efecto se obtiene con una ingesta diaria de 2 g de EPA y DHA, que aquí son dos perlas.
El omega-3 no lo fabrica el pez
Este es mi dato favorito de todo el mundo del omega-3, y casi nadie lo cuenta. El salmón, la anchoa o la sardina no fabrican estas grasas. No saben. Lo que hacen es acumularlas comiendo: en el fondo de la cadena hay unas microalgas —invisibles, millones por cucharada de agua— que sí las producen, el plancton se las come, el pez pequeño se come el plancton y el pez grande se come al pequeño. Cada eslabón concentra un poco más. Cuando te comes una lata de sardinas, te estás comiendo, en realidad, el trabajo químico de un alga microscópica del Atlántico. Por eso el aceite de esta perla viene de anchoa, sardina y atún: peces pequeños y grasos, los que están cerca del origen.
Y no, las nueces no valen igual. Es la pregunta que más me hacen. El lino, la chía y la nuez llevan omega-3, cierto, pero de cadena corta. Tu cuerpo puede alargarlo hasta convertirlo en EPA, y lo hace: el problema es que lo hace con una eficacia tan pequeña que apenas cuenta, y con el DHA todavía menos. Las nueces son un alimento estupendo por muchos motivos. Como fuente de EPA, no llegan.
Cómo se hace un concentrado del 90 %. Un aceite de pescado recién extraído es una mezcla de decenas de grasas distintas, y el EPA es una parte pequeña. Para llegar al 90 % hay que destilarlo y ordenarlo, separando las moléculas casi una a una, en un proceso al vacío y a baja temperatura para que estas grasas —que son delicadísimas y se estropean con el calor y con el oxígeno— lleguen intactas. El de estas perlas se fabrica en la Unión Europea a partir de pescado del Pacífico y del Atlántico. Eso es lo que pagas aquí: el trabajo de concentrarlo.
Qué hace tu cuerpo con ellas. Estas grasas no se queman como combustible: se instalan. Tu organismo las coloca en la membrana de sus propias células, esa doble capa de grasa que envuelve a cada una de ellas, y la membrana cambia de textura según con qué grasas la hayas construido. Además, a partir del EPA tu cuerpo fabrica una familia de mensajeros diminutos que utiliza para dar órdenes internas: unos las encienden y otros las apagan. A los que se ocupan de la parte de apagar y ordenar la casa se les puso un nombre bonito cuando se descubrieron: resolvinas, porque participan en la fase en la que el cuerpo resuelve y cierra sus propios procesos. Y el material con el que las fabrica entra por el plato.
Mi consejo:
Una perla al día con la comida principal, y que esa comida lleve grasa. Si vamos a por el terreno de los triglicéridos, dos perlas repartidas entre comida y cena, siempre de acuerdo con tu médico y sin pasar de ahí.
Lo planteo en tandas de dos o tres meses, no como un bote abierto de por vida, y siempre sobre una base: primero el pescado azul de verdad, un par de veces por semana, que es más barato y viene con todo lo demás dentro. La perla es para las temporadas en las que sabes de sobra que ese pescado no va a caer.
Una advertencia que sí toca: si tomas anticoagulantes o antiagregantes, o tienes una cirugía a la vista, coméntalo con tu médico antes de empezar. A estas dosis, el omega-3 es un ingrediente serio.
Si lo que buscas es un omega-3 más completo, con EPA y DHA juntos y en forma de fosfolípidos, ese es mi Omega 3 Artic Caviar, de caviar de arenque. Y si has llegado aquí buscando cómo cuidar tus articulaciones, te lo cuento entero —y con las cartas boca arriba sobre lo que hace y lo que no hace el omega-3 ahí— en mi guía de articulaciones.
Composición por perla:
Aceite concentrado de pescado* en EPA (90 % ácido eicosapentaenoico), 1.334 mg, que aportan 1.200 mg de EPA**.
*Contiene pescado.
**El concentrado en EPA de aceite de pescado se fabrica en la UE a partir de aceite de anchoas, sardinas y/o atunes procedentes de los Océanos Pacífico y Atlántico.
Envoltura:
Perla de gelatina blanda. Contiene gelatina y glicerina (humectante).
Contenido:
30 perlas. A una perla al día, un mes justo. A dos perlas, quince días.
Modo de empleo:
- Tomar de una a dos perlas al día, preferentemente con alguna comida.
- La perla se puede tomar entera o abrirse y mezclar su contenido con yogur, batidos, purés o ensaladas.
- No tomar más de dos perlas al día.
Advertencias:
- Complemento alimenticio a base de omega-3 EPA procedente de pescado.
- Contiene pescado.
- Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustitutos de una dieta variada y equilibrada.
- No superar la dosis diaria expresamente recomendada. La ingesta de EPA y DHA procedente de complementos alimenticios no debe superar los 5 g diarios.
- Mantener fuera del alcance de los niños más pequeños.
- Si tomas anticoagulantes o antiagregantes, o tienes prevista una intervención quirúrgica, consúltalo con tu médico antes de tomarlo.
Conservación:
- Conservar el envase bien cerrado.
- Almacenar en un lugar fresco y seco, protegido de la luz solar.
- En épocas de calor se puede guardar en el frigorífico.












