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HomeKinesia 360Antiaging y antienvejecimientoHolofit Berberina Phytoactiv Equisalud 30 cap.

Holofit Berberina Phytoactiv Equisalud 30 cap.

  • Es la berberina que recomiendo en consulta, junto con los cambios de hábitos, a quien llega con la analítica y el encargo del médico de vigilar el azúcar.
  • Para quien tiene la insulina alta en la analítica aunque la glucosa le salga casi normal.
  • Para quien ha cogido tripa después de los 40 y entiende la relación que puede haber entre tripa e insulina en su caso. La berberina está demostrado que puede ayudar a sensibilizar a las células para que actúe la insulina de forma efectiva, ayudando a que entre el azúcar dentro de las células.
  • Para quien nota el bajón a las dos o tres horas de comer y a media tarde se va a por algo dulce.
  • Viene en la forma Berbevis®, preparada para que se absorba mejor que la berberina sola.

29,95 €

3 disponibles

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Descripción

Si el médico te ha dicho que vigiles el azúcar o tienes la insulina alta en la analítica, esta es la berberina que recomiendo en consulta, y es una de las sustancias vegetales más estudiadas.

«Pedro, el médico me ha dicho que vigile el azúcar.» Lo oigo mucho en consulta, casi siempre con la analítica en la mano y muchas veces con la insulina alta aunque la glucosa salga casi normal. Suele ser alguien que come bien, que nota el bajón a las dos o tres horas de comer y que en los últimos años ha cogido tripa. A esa persona le explico primero qué le está pasando a su cuerpo con la insulina, y después le hablo de la berberina.

A quién recomiendo la berberina en consulta:

Yo recomiendo la berberina a quien tiene la HbA1c alta en la analítica y a quien el médico le ha dicho que vigile el azúcar. Muchas veces es la misma persona que me cuenta que come bien y que en los últimos años ha cogido tripa.

  • A quien el médico, con la última analítica delante, le ha pedido que vigile el azúcar.
  • A quien le han mirado la hemoglobina glicada o la fructosamina en la analítica y la tiene alta aunque la glucosa le salga casi normal.
  • A quien ha pasado de los 40, ha cogido tripa y en la analítica le sale la insulina alta.
  • A quien nota el bajón a las dos o tres horas de comer y llega a media tarde con hambre otra vez y sin fuerzas.
  • A quien a media tarde busca algo dulce y sabe que eso no es hambre de verdad.
  • A quien ya ha empezado por los hábitos, como el paseo de diez minutos después de comer, y quiere sumar un suplemento con estudios detrás.
  • A quien ha leído sobre la berberina y quiere una forma preparada para que el intestino la absorba mejor.

Qué es la insulina y qué quiere decir sensibilizarse a ella

La insulina es la hormona que suelta el páncreas cuando comes. Abre la puerta de las células del músculo y de la grasa para que el azúcar de la comida entre en ellas, y le dice al hígado que lo guarde.

Cuando las células responden bien, basta con poca insulina para que el azúcar entre en ellas. Eso es tener buena sensibilidad a la insulina. Con los años, con la tripa y con poco movimiento, las células del músculo empiezan a responder peor y el azúcar tarda más en salir de la sangre después de comer. Los médicos lo llaman resistencia a la insulina, y es muy frecuente a partir de los 40 años.

Para meter ese azúcar en las células, el páncreas tiene que soltar cada vez más insulina. Durante años esa insulina de más consigue que la glucosa de la analítica salga casi normal. La insulina no se mira en la analítica de rutina, pero cuando el médico la pide, muchas veces es lo primero que sale alto.

Toda esa insulina le da al cuerpo la orden de guardar. Con la insulina alta se guarda la grasa que llega con la comida, y además el hígado convierte en grasa una parte del azúcar que sobra. Una parte de la grasa que fabrica el hígado se queda en el propio hígado. Otra parte sale a la sangre como triglicéridos, que son las grasas que circulan por la sangre, y acaba guardada en el tejido graso. Mucha va a la grasa de dentro de la tripa, la que rodea los órganos, y esa grasa hace que las células respondan todavía peor a la insulina. Además, mientras la insulina está alta, al cuerpo le cuesta tirar de su propia grasa para sacar energía. Es una de las razones por las que hay quien se nota cansado y con ganas de dulce aunque el azúcar de su sangre no esté bajo.

Sensibilizarse a la insulina quiere decir que las células vuelvan a responder bien, de forma que con menos insulina entre el mismo azúcar. Lo que más ayuda a conseguirlo es el músculo en movimiento.

La AMPK, el interruptor de energía que enciende el ejercicio

Dentro de cada célula hay una enzima, la AMPK, que hace de interruptor de energía. Se enciende cuando la célula gasta más energía de la que tiene a mano, por ejemplo cuando el músculo trabaja al andar. Cuando el interruptor se enciende, la célula pasa a gastar energía en lugar de guardarla. El músculo que trabaja sube a su superficie las puertas por las que entra el azúcar, y lo hace sin necesitar la insulina. Por eso el paseo de diez minutos después de comer es el primer hábito que pido en consulta.

En el hígado, cuando la AMPK se enciende, se frena la fabricación de azúcar y de grasa. Y en las células, con la AMPK encendida, se quema más grasa para sacar energía.

En el laboratorio se ha visto que la berberina enciende ese mismo interruptor, la AMPK.

Lo que se ha estudiado de la berberina en personas

La berberina es de las sustancias vegetales más estudiadas en personas en relación con el metabolismo de la glucosa y la respuesta del cuerpo a la insulina. Hay decenas de ensayos clínicos con adultos que tenían el azúcar, la insulina o las grasas de la sangre por encima de lo deseable, y muchos de ellos ya estaban en tratamiento con su médico. Muchos de esos ensayos la comparan con un placebo, y hay varias revisiones que juntan los resultados de todos ellos para sacar una conclusión más sólida.

En la mayoría de esos ensayos se usó berberina sola, entre 1 y 1,5 gramos al día repartidos en dos o tres tomas. La forma Berbevis® se pensó para conseguir más absorción con menos cantidad, y tiene sus propios estudios, aunque son menos y más pequeños.

Lo que han medido esos estudios es lo mismo que te piden en la analítica. Miran la glucosa en ayunas, la insulina y la hemoglobina glicada, que refleja cómo ha estado el azúcar de la sangre en los últimos dos o tres meses. Miran también el colesterol LDL, el colesterol HDL y los triglicéridos, y algunos ensayos miden además el peso y el perímetro de la cintura.

El colesterol LDL sale de la sangre cuando el hígado lo recoge, y para eso el hígado usa unos receptores que funcionan como puertas en la superficie de sus células. En el laboratorio se ha visto que la berberina hace que las células del hígado tengan más de esos receptores.

Por qué elijo esta berberina: la forma Berbevis®

Cuando alguien me enseña un bote de berberina, lo primero que miro es la forma en que viene. De la berberina sola pasa muy poco a la sangre. Las células de la pared del intestino absorben solo una parte pequeña, y además tienen unas bombas que devuelven buena parte de esa berberina al tubo digestivo. Por eso los estudios con berberina sola usan dosis altas.

Esta berberina lleva Berbevis®, una berberina Phytosome que ha desarrollado un laboratorio italiano. La técnica Phytosome une la berberina a fosfolípidos, que son el mismo tipo de grasa con el que están hechas las paredes de nuestras células. Así la berberina cruza mejor la pared del intestino. El fabricante la prepara además con proteína de guisante y extracto de uva. Cada cápsula lleva 550 mg de Berbevis®, y la cápsula es vegetal, sin gluten y apta para vegetarianos.

El agracejo, el arbusto de la madera amarilla

La berberina sale del agracejo de la India (Berberis aristata), un arbusto espinoso del Himalaya que la medicina ayurvédica usa desde hace siglos. Si cortas una rama de agracejo, la madera de dentro es de un amarillo intenso, y ese color se debe sobre todo a la berberina. Con estas plantas se teñían de amarillo la lana y el cuero mucho antes de que nadie hablara de suplementos.

En España tenemos otros agracejos del mismo género, con unas bayas pequeñas y muy ácidas. De ahí les viene el nombre, porque agracejo viene de agraz, que es como se llama la uva cuando todavía está verde y ácida.

Mi consejo:

En consulta siempre digo «primero el hábito, después el suplemento». A quien le recomiendo la berberina le pido también el paseo de diez minutos después de comer y que empiece el plato por la verdura y la proteína.

Cuando tengas el bote en casa, verás que la etiqueta dice una cápsula por la mañana y otra por la noche, sin pasar de dos al día. ¿Por qué no habla de las comidas? Porque esta berberina es Phytoactiv, con Berbevis®, y se absorbe bien aunque la tomes sin comer. ¿Y por qué te digo yo que tomes una cápsula media hora antes de comer y otra media hora antes de cenar? Porque quiero que la berberina actúe sobre el azúcar de la comida que vas a tomar. Las dos pautas son buenas, y la mía es la que sigo yo y la que recomiendo a mis pacientes en consulta. Se toma todos los días durante unas cuantas semanas seguidas, y yo siempre digo que si algo funciona es porque funciona en el tiempo. A dos cápsulas al día, el bote de 30 te dura 15 días, así que te conviene tener el segundo bote en casa antes de que se acabe el primero.

Si ya tomas otro suplemento que lleve berberina, no los juntes. Los primeros días hay quien nota molestias de tripa, como gases, estreñimiento o heces más blandas. La berberina no se recomienda durante el embarazo ni la lactancia, y tampoco en niños. Si tomas medicación para el azúcar, para la tensión, anticoagulantes o ciclosporina, coméntalo antes con tu médico y llévale el bote, porque la berberina puede sumarse a lo que ya hace esa medicación y cambiar la forma en que el cuerpo procesa algunos fármacos.

Pedro Nó. Creador del Método Kinesia360. Graduado en Fisioterapia y Osteopatía.

Composición por cápsula:

Berbevis® (berberina con tecnología Fitosoma® (28-34 % berberina): extracto de raíz de Berberis aristata DC, proteína de guisante, lecitinas de girasol, extracto de semilla de uva, hidroxipropilcelulosa, dióxido de silicio), 550 mg.

Excipientes tecnológicos: celulosa microcristalina (agente de carga), fosfato dicálcico (antiaglomerante), dióxido de silicio (antiaglomerante) y estearato de magnesio (antiaglomerante).

Envoltura: polisacárido de origen vegetal (pululano).

Sin gluten, sin almidón, sin transgénicos y sin colorantes. Apta para vegetarianos.

Contenido:

30 cápsulas de 770 mg. A dos cápsulas al día, el bote dura 15 días.

Modo de empleo:

  • Tomar 1 cápsula por la mañana y otra por la noche.
  • No tomar más de 2 cápsulas al día.

Advertencias:

  • Complemento alimenticio a base de berberina.
  • Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustitutos de una dieta variada y equilibrada.
  • No superar la dosis diaria expresamente recomendada.
  • Mantener fuera del alcance de los niños más pequeños.
  • No se recomienda durante el embarazo o la lactancia ni en niños.
  • Si tomas antidiabéticos orales o insulina, consulta a tu médico antes de tomarla.

Conservación:

Conservar el envase bien cerrado, en un lugar fresco y seco y protegido de la luz solar.

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