Holomega Acniskin Equisalud 180 cap.
- Si te miras al espejo por la mañana y lo primero que haces es buscar si ha salido algo nuevo.
- La capa de arriba de la piel se rehace entera cada cuatro semanas, y la rehace el cuerpo con los nutrientes que le llegan por dentro.
- Cada poro de la cara es un pelo con una glándula pegada que fabrica grasa, y de ahí sale el brillo que ves a media tarde.
- Si te lavas la cara tres y cuatro veces al día para quitarte ese brillo, y vuelve igual.
- Lleva diez ingredientes en la misma cápsula, con alto contenido de zinc, selenio, cromo, vitamina A y ácido pantoténico.
El bote grande sale más barato por cápsula.
101,59 €
Descripción
La capa de arriba de la piel se rehace entera cada cuatro semanas, así que lo que le llega por dentro hoy se le ve en el espejo dentro de un mes.
«Me he gastado un dinero en cremas y sigo igual.» Esa frase se oye mucho en consulta, y la dicen tanto chicas y chicos de veintipocos como madres que vienen con el hijo de diecisiete detrás, mirando al suelo y sin decir nada. Lo que casi nunca se ha repasado en esa conversación es lo que come esa persona de lunes a viernes, ni si le llega zinc suficiente. La capa de arriba de la piel se rehace entera cada cuatro semanas, más o menos, y la rehace el cuerpo con lo que tiene a mano.
Beneficios:
- La capa de arriba de la piel se renueva sola todo el tiempo. La célula nace en la capa de abajo, va subiendo, se va llenando de queratina y acaba cayéndose en la superficie, y ese viaje completo dura alrededor de cuatro semanas.
- Cada poro de la cara es la salida de un folículo, y a cada folículo le viene pegada una glándula sebácea que fabrica grasa para que la piel no se seque ni se agriete.
- Esa glándula trabaja todos los días y no en todas las zonas hay las mismas. En la frente, en la nariz y en la barbilla hay muchas más por centímetro que en las mejillas, y por eso el brillo aparece siempre en los mismos sitios.
- El zinc contribuye al metabolismo normal de los ácidos grasos. Los ácidos grasos son justo la materia con la que la glándula sebácea fabrica lo que fabrica.
- El zinc y la vitamina A contribuyen al mantenimiento de la piel en condiciones normales, y este bote declara alto contenido de los dos.
- El zinc y el selenio contribuyen a la protección de las células frente al daño oxidativo.
- El zinc viene como gluconato, que es una de las formas que se usan cuando se busca que el mineral se absorba bien, y en las dos cápsulas del día entran 11,48 mg de zinc.
- El ácido pantoténico se llama así por el griego pantothen, que significa «de todas partes», porque hay algo de esta vitamina en casi cualquier alimento. Con ella el cuerpo fabrica la coenzima A, que es la pieza con la que la célula quema ácidos grasos para sacar energía.
- La N-acetilcisteína es cisteína con un acetilo puesto delante, y la cisteína es el aminoácido con azufre que el organismo necesita para fabricar su propio glutatión.
- El glutatión es el antioxidante principal del cuerpo y lo fabrica el propio organismo, dentro de cada célula, con aminoácidos que llevan azufre.
- La coenzima Q10 está presente en la dermis en buena cantidad. Aquí viene metida en gamma-ciclodextrina, un anillo de azúcares que envuelve la molécula para que una sustancia que se lleva mal con el agua pueda viajar en medio acuoso.
- El beta-caroteno de este bote sale del alga Dunaliella salina, la que pinta de rosa y de naranja algunas salinas, porque fabrica carotenos para aguantar el sol que le da en un agua tan salada. El cuerpo convierte el beta-caroteno en vitamina A según la va necesitando.
- La raíz de bardana y la hoja de salvia son dos clásicos de la herbolaria europea, y aquí no vienen en polvo sin más. Son extractos con el porcentaje escrito en la etiqueta, la bardana al 0,3 % de ácido clorogénico y la salvia al 2,5 % de ácido rosmarínico.
- El ácido lipoico es una molécula pequeña que se mueve igual de bien en agua y en grasa, y por eso llega a rincones de la célula donde otros antioxidantes no entran.
- El picolinato de cromo aporta cromo, el oligoelemento que el cuerpo usa cuando metaboliza los hidratos de carbono de la comida.
- La cápsula es de pululano, un polisacárido de origen vegetal, así que te sirve igual si no tomas gelatina de origen animal. No lleva gluten, ni almidón, ni transgénicos, ni colorantes.
Para quién es:
- Si tienes veintipocos años y llevas una temporada mirándote la cara antes de salir de casa.
- Si a media tarde te brilla la frente y la nariz, y ya sabes casi a qué hora toca.
- Si eres madre o padre de un adolescente que no quiere hablar del tema, y buscas ponerle algo por dentro mientras usa lo de fuera.
- Si has pasado de los treinta y te siguen saliendo granitos donde te salían a los dieciocho.
- Si has probado cremas, jabones y mascarillas, y quieres sumar ahora lo que llega por dentro.
- Si en tu semana hay poco pescado, pocos frutos secos y poca legumbre, que es de donde sale el zinc de la comida.
- Si has leído sobre el zinc para la piel y quieres un bote donde la cantidad esté escrita en la etiqueta.
- Si prefieres empezar por la alimentación y por los nutrientes, y darle un par de meses seguidos con constancia.
El velcro salió de esta raíz
En 1941 un ingeniero suizo, George de Mestral, volvió de pasear con su perro y los dos venían llenos de esas bolitas que se agarran a la ropa y cuesta quitar. En vez de tirarlas, las miró al microscopio y vio que cada bolita era un montón de ganchos diminutos buscando un rizo donde engancharse. De ahí salió el velcro. La planta de esas bolitas es la bardana, Arctium lappa, y su raíz es lo que llevan estas cápsulas.
La bardana no es una rareza de herbolario. En Japón su raíz se come como verdura normal, se llama gobo y se vende en el mercado como aquí se vende el puerro. Es una raíz larga, delgada y oscura que puede pasar del metro, y de ella se saca el extracto estandarizado al 0,3 % de ácido clorogénico que figura en la composición.
La cara contesta en semanas, no en días
La piel tiene su propio calendario y conviene saberlo antes de empezar cualquier cosa. Una célula de la capa de arriba nace abajo, en la capa basal, y tarda alrededor de cuatro semanas en llegar a la superficie y caerse. Durante todo ese viaje se va rellenando de queratina y se va quedando plana y dura, que es lo que hace de techo. Con los años el viaje se va alargando un poco.
Lo que sale de esa cuenta es sencillo. Lo que le llegue hoy a la piel por dentro no se va a ver mañana, porque la piel que vas a ver mañana lleva tres semanas fabricándose. Se ve en la que se está haciendo ahora, y esa sale al espejo dentro de un mes.
Por eso un bote de veinticinco días se queda corto para juzgar nada. Dos meses son dos pieles seguidas, y tres meses son tres. Ahí ya hay algo que comparar, y lo más útil es hacerse una foto con luz de ventana el primer día para no fiarse de la memoria.
Mi consejo:
En consulta el orden no cambia, primero el hábito y después el bote. Con la piel el hábito que más se repite es el picoteo dulce de media tarde y las cenas de pan con algo, dos cosas que se arreglan con la lista de la compra y no con un suplemento. Al mismo tiempo pregunto por el pescado, por las legumbres y por los frutos secos, que es de donde sale el zinc de la comida y casi nunca andan sobrados.
La etiqueta deja dos cápsulas al día, mejor con las comidas. Yo las reparto, una en la comida y otra en la cena, y pido dos meses antes de juzgar, porque la piel se rehace cada cuatro semanas y en dos meses ya van dos pieles. Y lo de fuera sigue igual, el jabón suave y la crema que uses, porque esto no viene a sustituir nada de eso.
Este es un suplemento de fondo, de los que trabajan en meses y no en tres días.
A dos cápsulas al día, el bote de 180 te dura tres meses, y en tres meses la capa de arriba de la piel se ha rehecho tres veces.
Un aviso que pide la propia etiqueta. En casos raros el ácido lipoico puede bajar el azúcar en sangre, así que si tomas medicación para la glucosa, llévale el bote a tu médico antes de empezar. Y no se da a niños menores de seis años.
Pedro Nó. Creador del Método Kinesia360. Graduado en Fisioterapia y Osteopatía.
Composición por cápsula:
N-acetilcisteína, 200 mg. Extracto seco de bardana (Arctium lappa L., raíz, 0,3 % ácido clorogénico), 100 mg. Extracto seco de salvia (Salvia officinalis L., hoja, 2,5 % ácido rosmarínico), 100 mg. Ácido lipoico, 70 mg. Gluconato de zinc (14,35 % Zn), 40 mg. CAVAQ10® CoQ10 Complex (complejo de coenzima Q10 con γ-ciclodextrina, >20 % CoQ10), 37,5 mg. Levadura enriquecida con selenio (1000 ppm Se), 27,5 mg. Beta-caroteno (Dunaliella salina, alga, 30 % beta-caroteno), 10 mg. Pantotenato cálcico (91,91 % ácido pantoténico), 10 mg. Picolinato de cromo (12 % Cr), 0,5 mg.
Excipientes tecnológicos: celulosa microcristalina (E-460), 80 mg y estearato de magnesio (E-572), 3 mg.
Envoltura: polisacárido de origen vegetal (pululano).
No contiene gluten, ni almidón, ni transgénicos, ni colorantes. Apta para vegetarianos, diabéticos y pacientes con dietas restrictivas.
Alto contenido de zinc, selenio, cromo, vitamina A y ácido pantoténico. En las dos cápsulas del día: N-acetilcisteína 400 mg, bardana 200 mg, salvia 200 mg, ácido lipoico 140 mg, gluconato de zinc 80 mg (11,48 mg de zinc, 114,8 % VRN), CAVAQ10® CoQ10 Complex 75 mg, levadura enriquecida con selenio 55 mg (55 µg de selenio, 100 % VRN), beta-caroteno al 30 % 20 mg (1.000 µg RE, 125 % VRN de vitamina A), pantotenato cálcico 18 mg (298,7 % VRN) y picolinato de cromo 1 mg (120 µg de cromo, 300 % VRN). % VRN: valores de referencia de nutrientes, según el Reglamento UE 1169/2011.
Contenido:
180 cápsulas de 800 mg. A dos cápsulas al día, el bote dura tres meses, que es el tiempo en el que la capa de arriba de la piel se rehace tres veces seguidas. Si prefieres empezar y ver cómo te sienta, está el bote de 50 cápsulas.
Modo de empleo:
- Tomar 2 cápsulas al día, preferiblemente con las comidas.
Advertencias:
- Complemento alimenticio a base de N-acetilcisteína, plantas, coenzima Q10, ácido lipoico, minerales y vitaminas.
- Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustitutos de una dieta variada y equilibrada y un estilo de vida saludable.
- No superar la dosis diaria expresamente recomendada.
- Mantener fuera del alcance de los niños más pequeños.
- No administrar a niños menores de 6 años.
- Para el uso del producto es recomendable pedir consejo médico.
- En casos raros, el ácido lipoico puede dar hipoglucemia.
Conservación:
Conservar el envase bien cerrado, en lugar seco y fresco.










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